viernes, 2 de mayo de 2014

Día del Trabajador



Años hace que escucho -o leo- sobre si el 1° de Mayo se celebra el Día del Trabajo o el Día de los Trabajadores. Y es que, dicen, hay implícita en cada uno de estos nombres, la filosofía de la "derecha" o de la "izquierda" política.
La verdad, para efectos prácticos, el nombre del día es lo menos importante. Lo es el reconocimiento a los caídos en Chicago, esa misma fecha pero de 1889. Y de allí, todos los cambios, reconocimientos y reivindicaciones sociales y laborales que se han logrado a través del tiempo. Aquí, creo, no caben imágenes del Ché Guevara, banderas rojas o viejos barbados. Trabajadores han habido en todos lados, en todas las épocas y cada grupo ha tenido que enfrentar y solventar sus propias circunstancias.
Yo celebré esta fecha desde mis 17 y durante 41 años, mientras estuve trabajando a cambio de un salario. Durante ese tiempo, comprendí que en ocasiones es importante cerrar filas y luchar por obtener o mantener vigentes los derechos de los trabajadores. En mis primeros 11 años como tal, en un banco internacional, fui sindicalista y pasé momentos importantes y difíciles, pues era el tiempo de la dictadura militar y ultraderechista en este país; de allí tomé la decisión de exiliarme después de que, "muy gentilmente", me hicieran llegar el aviso de que era mejor para mi seguridad hacerlo.
Al volver a Guatemala, trabajé en una embotelladora de bebidas carbonatadas. Encontré el terreno ideal para desarrollarme y entregar con gusto mi tiempo. Los propietarios -generosos, visionarios, modernos- hicieron crecer la compañía desde cero cuando la compraron después de dieciocho meses de estar cerrada, con la no muy decidida participación del sindicato, en un principio.  Después de los primeros años aprendimos todos a trabajar enfocados en un bien común y fuimos modelo de relaciones obrero-patronales a nivel mundial, liderados por su entonces presidente.
Lamentablemente, la empresa fue adquirida por una enorme corporación latinoamericana que no contaba con la misma mística y con eso, tomé la decisión de retirarme.
Entonces trasladé mi experiencia a una empresa de telecomunicaciones, en donde estuve por catorce años. Puedo decir que esta última etapa de mi vida laboral fue la más enriquecedora en cuanto a la cantidad de personas con niveles ejecutivos que conocí, habiendo reportado a cuatro directores, con profundas diferencias para liderar y administrar el negocio. Guardo muy gratos recuerdos de todos, pero mi admiración absoluta es para uno de ellos únicamente.
Finalmente, hace seis meses, llegó el momento de retirarme definitivamente y empezar otra vida, fruto de la anterior. Ahora "trabajo para mí": a mi propio ritmo, haciendo lo que me gusta, en el momento que quiero y de la forma que me parece mejor.
Hace unos días, una persona me preguntaba si no me aburría en mi nuevo estado. En menos de un segundo, respondí que no.
¿Cómo se puede una aburrir, si la vida está llena de sorpresas? Si cada amanecer llega cargado de promesas, de novedades, con un abanico de posibilidades para atender, conocer, disfrutar.
Ahora tengo "otras tareas". El pequeño espacio verde, está convirtiéndose en jardín; también la cocina agradece la frescura de algunos ingredientes y mi olfato se deleita con las mezclas de aromas, ¡ahora tan intensas!
Volveremos, en un par de días, a tener una compañía sedosa, tibia y ronroneante, que seguramente nos ayudará a reducir el estrés y deleitará nuestros ratos de ocio.
Puedo, ahora, visitar a mi familia y amistades eternas o a las más nuevas, a las que por falta de tiempo tenía desatendidas. Y las veo en horas y días "hábiles", ¡qué maravilla!
Es grato saber que los momentos de júbilo de hoy, que disfruto grandemente, son el producto de mis años de trabajo. Seguí el consejo de mi querido Tío Paco al pie de la letra: "Cuando se jubile, mija, tenga un su hobby, porque si no lo tiene, se aburrirá y no va a ser feliz".
Ahora sí, celebro el Día del Trabajador con una visión nueva, una alegría profunda y la certeza de que los jubilados, realmente merecemos esta fiesta.

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