
Después de descubierta la patraña más grande de los últimos años, cuando los magistrados fueron electos de la manera en que NO debían serlo, porque los partidos del gobierno actual y el anterior -UNE y GANA- no aceptaron hacer las cosas transparentes ni aceptar que el clamor de los guatemaltecos exige honestidad y limpieza, el "señor" presidente y su "señora" esposa guardan silencio. No quieren dar la cara para aceptar que son ellos los responsables de esta asquerosa tomada de pelo a los guatemaltecos honrados y dignos, así como a la CICIG.
Y no quieren hablar porque, por supuesto, los entrevistadores los llevarán por el camino que no quieren transitar para evidenciar que ellos, los líderes de la UNE, aceptaron -¿o propiciaron?- esta apestosa manera de hacer las cosas de la misma forma en como lo han hecho hasta hoy: como se les da la gana, violando leyes, rompiendo normas, burlando los procedimientos, "saltándose las trancas" y riéndose de los movimientos civiles que tratan -porque, tristemente, no pasaron de eso, de tratar y no lograr- que este país nuestro salga del fango de la indecencia y la podredumbre de la corrupción.
Triste nuestro caso...
No hay comentarios:
Publicar un comentario